martes, 29 de julio de 2008

Gregorio Samsa a la sombra de Los Caracolitos


Hoy vi a Gregorio Samsa, sólo sus antenas eran el doble que su cuerpo y estaba en sus cinco. Le faltaba un pie.

Era una cucaracha rara. Me dio por llamarla Gegorio, como a todos los elefantes les dicen Dumbo o a todas las Fridas les dicen Kahlo. Estaba mirando la vitrina de Los Caracolitos, como si pensara uniformarse, y sería bueno, por bien rara si era.

Bueno mirando, mirando, no sé. Pero sí tocaba incesante el cristal con las antenas. A lo mejor saludaba la otra cucaracha en negativo que la saludaba del otro lado. 

Me di vuelta para apagar el cigarrillo. Volví y se había ido. 

Son raras, como Gregorio, las cosas que pasan cuando bajo a fumar.

sábado, 26 de julio de 2008

30 de abril


¿Por qué no hay nada en abril..?

Y... Yo esperando que llegue abril para que pasen mil cosas.

Pregunta


-¿Una boa o un sombrero?
-No. Tu y yo en el satélite imaginados por Antoine.

Rutina


Es de madrugada. Acostada en la cama. Le agobia la rutina.
Se levanta. Camina hacia la ventana. La abre, toma aire. Mira hacia el vacío. Le agobia la rutina.
Piensa en la certeza de lo virtual, en la incertidumbre de lo real. Le agobia la rutina.
Pronostica. Respira hondo. Piensa en mi.

Texto para mensaje de texto I



Me siento irreal sin contacto con el allá.

Me encanta verla así, sentada entre libros y afanes, escribiendo su rutina y no pensando en mi.


Notificaciones


Cuando activó su cuenta, lo primero que hizo fue buscar a dos personas de su pasado por la que aún guardaba algún sentimiento, su primera novia y su gran amigo del bachillerato.

Como un señuelo, puso en uno de los álbumes del grupo del colegio una foto de ellos, tomada en una salida al Colegio del Rosario y esperó a que su amigo, al verla, apareciera. A su exnovia sólo la buscó, sabía que de ella nunca esperaría ni siquiera un post.

Hoy abrió su página de inicio. En las notificaciones había dos llamados. Dos personas comentaron dos de sus fotos. Abrió la primera, el post era de su amigo. "Una foto muy vieja... a mi lado una persona poko grata para mi".

El otro post era de su exnovia.


 

viernes, 25 de julio de 2008

Y, por qué no...


Las cabezas más importantes de una compañía y su ejército de asesores planean la estrategia de lanzamiento del producto bandera de ese año para la organización.

Cada área presenta lo que, desde su campo de acción, se debe hacer para lograr el objetivo propuesto, hacer que al final del año, el producto bandera se posicione como el mejor tercero dentro de su categoría.

Así, mercadeo, comunicaciones, publicidad, medios, ventas, financiera, hasta la exposición de logística. La proyección de Power Point explicaba paso a paso, punto por punto, lo que sería el evento de lanzamiento y pero surge en la asamblea una duda, ¿cómo vamos a traer a los invitados de las provincias? 

Segundos después de un silencio acompañado de murmullos, una de las analistas de marca se arriesga y dice, "y, por qué no 'brandeamos' un avión y los recogemos de ciudad en ciudad".

jueves, 24 de julio de 2008

"La Tartamuda"


La agenda de contactos de "La Tartamuda", se dividía en dos: un cartel y un obituario y se refería a ellos como un payaso de piñata.

Siempre los invocaba o los referenciaba en presente y, según el caso, con una expresión particular: "yo tengo un amiguito, se llama Esgar(...) que mataron" o "yo tengo un amiguito, que fue mi ess (...) que está encanao"; y para cada uno había una anécdota.

El ruido del lugar sólo me dejó escuchar que le dijo al mesero "ve bizcocho, traéte un tello de Champán". Me dije, "después de 100 dólares es Champán, antes de eso es Cariñoso", pero bueno, lo peor no era que lo podía pagar, lo pero era que yo estaba ahí.

Después de varios ídolos del despecho y la música popular y con el Champán en la cabeza, se sienta a mi lado y me dice "ve papi, ¿que te parece si mandamos traer un racimo de fresas?".

miércoles, 23 de julio de 2008

Lo de menos es matar


Siempre quiso matar a alguien. Lo veía en las películas, lo leía en las novelas. Imaginaba a su mediocre profesor de Crónica para Prensa aportar su sangre a la escritura de la historia de la lengua castellana. Pensaba en elementos, en puestas en escena, en huellas. “Lo de menos es matar” decía su maestro. “lo que importa es la firma, cómo te identifiques”.
Tiempo después, en una habitación doble del Fort Worth Plaza, antes de entrar al baño miró cómo el polvo hacía un rayo de luz sobre la cama destendida y pensó “es un buen momento para morir”. Entró a la regadera y tomó el jabón. Quedó petrificado, sorprendido, inmóvil. Se llevó con atención el jabón a la nariz. “Debe oler a Mango”.

Sobreviviente


Se me hizo conocida. Ella confirmó que nos conocíamos de antes y me dijo segura "me viste en televisión".

Y sí, si nos conocíamos, bueno la conocí, bueno realmente conocí su voz con acento de mundo. 

Hubo algo extraño. Sus ojos. Esa mirada no se olvida. Lo extraño es que nunca había visto sus ojos, hasta el día que la conocí y con ese acento de mundo me dijo "yo soy la sobreviviente al desastre".

Ciudad borrada


Es todo un acontecimiento ver cómo es borrada una ciudad entera.

Antes de despegar, el capitán nos dice que la noche está despejada y que tendremos, según él, una muy buena visual y nos comenta la ruta hacia Bogotá.

Después de un tanto de espera en tierra y otro tanto de un sueño, desperté ya volando y por la ventanilla aparecía el panorama que en tierra prometió el capitán.

Recordé lo que pensé en tierra, una buena visual a las 10 de la noche es tener la posibilidad de ver la totalidad de la nada, de ver la totalidad de la oscuridad.

Estaba equivocado. Por la ventanilla aparecieron una serie de manchas brillantes conectadas por hilos de luz. Me llamó la atención una.

No brillaba más que las demás, no era diferente a las otras, quizá era porque esa mancha tenía algunos destellos verdes, no sé. Me dediqué a ella.

Esa mancha estática, de postal, empezó a desaparecer concéntricamente. Se fue apagando, cómo si en la plaza principal alguien hubiera quitado la estatua, que siempre hay en la plaza principal, y se diera un hoyo negro, un sifón que se chupó gradualmente las luches, borrando una ciudad entera.